miércoles, 30 de julio de 2008

Juicios y arbitraje entre socios de Beta y Homex por garantía de compra y reclamo de 30 mdd

RESULTA QUE A casi dos años de que Casas Beta fuera adquirida por la desarrolladora de vivienda Homex que preside Eustaquio de Nicolás, la operación aún no ha concluido y peor aún fíjese que ahora mismo se desahogan acciones legales entre los involucrados, incluido un juicio arbitral.
La compra-venta de Casas Beta que era propiedad de Carlos Romano, Elías Romano Guakil, Alberto Romano Guakil, Alfredo Sefami Mizraje y Naftoli Mishkin se pactó en abril del 2005 en casi 100 millones de dólares.
Para Homex que dirige David Sánchez Tembleque resultaba una operación estratégica para ensanchar su presencia en el Edo de México, dadas las importantes reservas territoriales que tenía Beta.
Al final el precio pactado se ajustó en unos 20 millones de dólares, lo que motivó un par de modificaciones al contrato de compra-venta e incluso la constitución de un fideicomiso en IXE de Enrique Castillo con el que la parte vendedora garantizó con 10 millones de dólares cualquier contingencia adicional.
El problema es que un remanente de 5 millones de dólares de esa garantía se mantiene congelado a raíz de que Homex solicitara un embargo precautorio ante un juez de lo civil.
La medida obedece a una onerosa reclamación por 30 millones de dólares que Homex comenzó a realizar por otros “vicios ocultos” primero en enero y luego en junio del 2006. Se imaginará que el asunto no fue la mejor noticia para los de Beta.
De hecho hay 5 cartas de fechas posteriores en las que la parte vendedora buscó esclarecer esos reclamos, según esto, sin obtener la respuesta deseada.
Por esas fechas Homex colocó 40 millones de acciones tanto en la BMV como en el NYSE. Se hace ver que jamás se reportó el menoscabo de la operación, amén de que luego se aprobaron los resultados del ejercicio 2005 en asamblea.
El punto es que los accionistas de Casas Beta ya demandaron a IXE en un recurso que se desahoga en el Juzgado 48 Civil del DF. El objetivo es lograr la devolución de los 5 millones de dólares que quedaron en garantía. También se exige el pago de daños y perjuicios por parte del fiduciario.
Vale la pena señalar que la vigencia del fideicomiso mencionado se cumplió el 30 de junio del 2006 y que las acciones de Casas Beta requiriendo la devolución iniciaron en julio de ese mismo año.
A su vez Homex comenzó desde agosto del año pasado las gestiones para la celebración de un arbitraje en la Cámara de Comercio Internacional (ICC) de París, a fin de esclarecer el reclamo por los 30 millones de dólares.
Aunque ya se integró el tribunal para el procedimiento, “el acta de misión” que es en donde se especifica el motivo del juicio no se ha podido cumplimentar.
Lo que sucede es que Beta considera que el juicio arbitral no se puede realizar puesto que en el contrato de compra-venta se especificó que cualquier menoscabo debe resolverse de manera previa vía un dictamen contable, ya sea con KPMG o Pricewaterhouse, procedimiento que nunca se desahogó.
Como ve un asunto complicado, que seguramente tomará tiempo रेसोल्वेर।
http://www.correo-gto.com.mx/notas.asp?id=17926